¿Qué es la Atención Temprana?

Según el Libro Blanco de Atención Temprana, la Atención Temprana se define como “el conjunto de intervenciones, dirigidas a la población infantil de 0-6 años, a la familia y al entorno, que tienen por objetivo prevenir y dar respuesta, lo más pronto posible, a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños y niñas con trastornos en su desarrollo o que tienen el riesgo de padecerlos.

Los bebes son la esencia del desarrollo

El desarrollo infantil se caracteriza, en los primeros años, por la progresiva adquisición de funciones tan importantes como el control postural, la autonomía de desplazamiento, la comunicación, el lenguaje verbal y la interacción social. Esta evolución está estrechamente ligada al proceso de maduración del sistema nervioso iniciado en la vida intrauterina, y a la organización emocional y mental, y requiere una estructura genética adecuada así como la satisfacción de las necesidades básicas del ser humano tanto a nivel biológico como psicoafectivo.

Se trata de un proceso dinámico muy complejo, en el que, sobre una base genética determinada, interactúan múltiples factores biológicos y psicosociales. Cualquier alteración de estos elementos conlleva un riesgo o, incluso, puede dar lugar a trastornos en el desarrollo:

  • trastorno del desarrollo motriz;
  • trastorno del desarrollo cognitivo;
  • trastorno del desarrollo sensorial;
  • trastorno del desarrollo del lenguaje;
  • trastorno generalizado del desarrollo;
  • trastorno de conducta;
  • trastornos emocionales;
  • trastornos de la expresión somática;
  • retraso evolutivo.

Todas estas alteraciones pueden darse, como se indica en el Decreto 13/2016, de 2 de febrero, de intervención integral en Atención Temprana en la Comunidad Autónoma del País Vasco, en cualquiera de las etapas del desarrollo: prenatal, perinatal, postnatal, o en el desarrollo temprano, que según estándares internacionalmente aceptados, abarca desde los 0 hasta los 6 años de edad. Los datos indican que estas alteraciones constituyen un riesgo o pueden llegar a producir trastornos en el desarrollo en alrededor de un 10% de los niños y niñas en ese intervalo de edad. Se trata pues de un problema de gran magnitud y trascendencia social.

Según sigue señalando el indicado Decreto, actualmente, la evidencia científica pode de manifiesto que algunas de las alteraciones señaladas son evitables, que otras son total o parcialmente corregibles, y que las consecuencias negativas de la mayoría de estas alteraciones pueden paliarse con un abordaje adecuado que será más efectivo cuanto más pronto se proporcione. Incluso en las situaciones de mayor afectación, un acompañamiento profesional especializado previene la aparición de desajustes asociados, mejora el bienestar de los niños y niñas y de sus familias, y mejora el grado de autonomía, de participación activa y de inclusión social.

Objetivos específicos de la Atención Temprana:

  • Evitar o reducir la aparición de una deficiencia o déficit secundarios o asociados a un trastorno o situación de alto riesgo.
  • Reducir los efectos de una deficiencia o déficit sobre la niña o el niño, considerado en su globalidad.
  • Optimizar, en la medida de lo posible, el desarrollo del niño o de la niña.
  • Introducir los mecanismos necesarios de compensación, eliminación de barreras y adaptación a las necesidades específicas.
  • Atender y cubrir las necesidades y demandas de la familia y el entorno en el que vive el niño o la niña, entendiendo el entorno como el medio social en toda su extensión, tanto el entorno humano -familia y otros cuidadores habituales así como profesionales-, como físico -domicilio familiar o institucional, escuela, centro de salud, medio hospitalario, servicios sociales, espacio público-.

Perfil de los usuarios:

1.- Son personas destinatarias de la Atención Temprana los niños y niñas de 0 a 6 años de edad que presentan trastornos en el desarrollo o se encuentran en riesgo de padecerlos.

2.- Son niños y niñas con trastornos en el desarrollo, quienes presentan desviaciones significativas en el curso del desarrollo a causa de acontecimientos de salud o de relación que comprometen la evolución biológica, psicológica y social. Las alteraciones o trastornos pueden ser de tipo cognitivo, motriz, sensorial, emocional, conductual, del lenguaje, generalizados, de expresión somática, o retrasos madurativos.

3.- Son niños y niñas en situación de riesgo de padecer trastornos en el desarrollo los siguientes:

a) Los niños y niñas en situación de riesgo biológico, entendiendo que se encuentran en dicha situación quienes, durante el periodo pre, peri o postnatal, o durante el desarrollo temprano, han sufrido situaciones que podrían alterar su proceso madurativo, como puede ser la prematuridad, el bajo peso o la anorexia al nacer, así como quienes presentan enfermedades congénitas o adquiridas, o alteraciones genéticas.

b) Los niños y niñas en situación de riesgo psicosocial, entendiendo que se encuentran en dicha situación quienes viven en unas condiciones sociales poco favorecedoras, como son la falta de cuidados o de interacciones adecuadas con sus padres y familia, el maltrato, el abuso, situaciones todas ellas que pueden alterar su proceso madurativo.

Es por ello que el Equipo Psicopedagógico Interdisciplinar de Ikasbila garantiza la total eficacia de los programas de intervención diseñados por los profesionales del Centro; Psicólogos, psicopedagogos, logopedas, pedagogos y fisioterapeutas unidos con un único objetivo, el niño.